A menudo, las personas en su trabajo diario, se ven obligadas a realizar tareas muy repetitivas, y de poco valor. Siguen instrucciones muy concretas, ejecutando paso a paso procesos bien definidos y estructurados.  Demasiadas veces, no se aprovechan las capacidades de las personas que realmente aportan valor en los procesos de negocio.  Habilidades humanas tales como la empatía, la creatividad, la comprensión, el juicio, la interpretación…son los elementos fundamentales que aportan beneficio en los procesos de negocio.

En el vídeo veremos como una interacción humana ha sido asumida por un robot en 3 sistemas diferentes.

 

En general, usamos una combinación de tecnología y personas para realizar los procesos de negocios de la empresa.

A pesar de esto, la tecnología que utilizamos no puede adaptarse, evolucionar ni desarrollarse a la velocidad que la empresa requiere, por lo que utilizamos personas para rellenar el vacío entre la tecnología y el proceso.  En estos procesos, acudimos a  personas para llenar las brechas entre los requisitos del negocio y la tecnología.

Cualquier función en la que se lleve a cabo un proceso de gestión administrativa,  en cualquier área del negocio donde haya reglas mecanizadas basadas en procesos repetibles estructurados se puede implementar utilizando robots para complementar la capacidad laboral existente.